ARENA
Además de existir distintos tipos de arena, más o menos consistente, en función de la hora del día a la que circulemos por ella, varía ésta. Así, por la mañana está más compacta y a medida que pasa el día se hace más blanda.
Para circular sobre este medio, es conveniente –por no decir imprescindible– bajar la presión de los neumáticos, al menos a la mitad. Al desinflar la rueda, conseguimos aumentar la superficie de contacto del neumático con el suelo, la diferencia de comportamiento es abismal (del normal a desinflado).
La conducción en arena debe hacerse a velocidad uniforme (sin acelerones, ni frenazos bruscos), hay que prever las maniobras con mayor anterioridad que en un firme consistente, ya que las inercias a las que se ve sometido el vehículo y las características del suelo, nos obligan a realizar con la suficiente antelación cualquier maniobra.
Hay que tener también cuidado con lo que puede encontrarse debajo de la arena (piedras) que podrían llegar a golpearnos en los bajos del vehículo o en las gomas.
Si tenemos que detener el vehículo en una zona arenosa , lo haremos si pisar el freno, dejándolo parar por sí mismo, así evitaremos “clavar” las ruedas delanteras, haciéndonos luego más difícil la salida, para realizar ésta lo mejor es usar segunda o tercera reductora y salir sin acelerones, en gran cantidad de ocasiones no será necesaria más ayuda (planchas).
Equipo KWANG 4X4.