Pocas palabras hay que puedan definir mejor que esta imagen todo lo que hemos vivido estos días de carrera.
Llegar a Buenos Aires y poder disfrutar desde el podium de la magia del Dakar compensa todos los sinsabores que hemos sufrido a lo largo de las diferentes etapas.
Así, después de más de 9.000 kilómetros, tres victorias de etapa, dos pinchazos, diferenciales rotos, baterías arrancadas, poros en el radiador y centralitas que daban más problemas que potencia, sólo nos queda decir.
¡Lo hemos conseguido!
¡Somos subcampeones del Dakar!
Miles de gracias a todos los que nos han animado a nuestro paso por tierras argentinas y chilenas y a todos los que nos han seguido a través de las diferentes redes sociales.
Este triunfo va dedicado a todos vosotros.