SIERRA MORENA
La Sierra Morena es una cordillera del sur de España que separa la meseta de la Depresión Betica.
Geológicamente es el borde de la meseta fracturado y levantado por el empuje de las fuerzas alpinas sobre el zócalo herciniano de la Meseta. En ésta predominan las fallas, a veces una falla única, otras veces un sistema de fallas escalonadas. Sierra Morena sería un horst limitado por fallas, o en otros casos limitada por pliegues muy estirados formando pliegues-fallas.
Sierra Morena tiene 400 km de longitud que marcan el contacto brusco entre los materiales paleozoicos de la Meseta y los sedimentos terciarios y cuaternarios de la Depresión Bética y en su parte más oriental el contacto se produce con los materiales secundarios y terciarios de los Sistemas Béticos. Sierra Morena separa la España Herciniana (de la que ella forma parte) de la España Alpina.
La comarca de Sierra Morena Cordobesa abarca parte de la superficie de dos Parques Naturales de la provincia de Córdoba: el Parque Natural de Hornachuelos y el Parque Natural de Cardeña-Montoro.
Sierra Morena debe su nombre a que es una sierra de un color muy oscuro, esto se debe a la confluencia de dos hechos:
La existencia de materiales oscuros como las pizarras y las cuarcitas.
La existencia de matorrales y bosques que le dan un color oscuro.
Dentro de Sierra Morena podemos distinguir cuatro sectores diferentes:
Sector onubense: tiene una estructura relativamente sencilla formada por pliegues-falla.
Sector sevillano: es también relativamente sencillo y esto formado por una flexión.
Sector cordobés: sigue siendo relativamente simple ya que está formado por una falla típica con un labio hundido (Valle del Guadalquivir) y un labio erguido (Sierra Morena) y entre ambos existe un salto de falla.
Sector jiennense: es el más complicado ya que está formado por fallas escalonadas que van independizando una serie de escalones de falla que desciende desde Sierra Morena hasta el Valle del Guadalquivir. Debido a su complejidad vamos a prestar a esta zona una mayor atención.
EL SECTOR JIENNENSE
Algo común a toda Sierra Morena son las fallas transversales que forman una serie de Sierras individualizadas.
En la zona de Jaén es donde este sistema de fracturas y fallas aparece mucho más complicado. Podemos encontrar tres escalones distintos en la penillanura, por lo que podemos clasificarla como una estructura en horst.
Escalón de Linares:
el escalón inferior que tiene una altitud de unos 600 m y corresponde a la penillanura pretriásica exhumada (puesta al descubierto) por la acción de la erosión que destruyó la posterior cobertera mesozoica y triásica.
Este escalón queda limitado al norte por una falle de 200 m de salto, por lo que el escalón de Linares sería el labio hundido de la falla. Por el sur no está tan clara la estructura de falla y este primer escalón queda separado del valle del Guadalquivir por un escarpe o cornisa de un relieve en cuesta; esta cuesta se ha formado por el retroceso de los materiales triásicos que aparecen en esta zona inclinada. Los límites del escalón de Linares son menos claros hacia el este, cuando avanzamos hacia esta dirección aparece una serie de bloques elevados constituidos sobre la penillanura finipontiense.
El escalón de Linares es bastante estrecho, en su parte más estrecha tiene una anchura de 5 km y la más ancha es de 20 km, sin embargo es bastante alargado (80 km).
Está constituido por materiales de la era primaria (paleozoicos), sobre todo pizarras, cuarcitas y granitos. Por eso en este bloque la erosión a adoptado una forma diferencial donde la pizarra actúa como material blando dando lugar a depresiones y las cuarcitas y granizos (en este clima seco) han dado lugar a resaltes (especialmente las cuarcitas). Las pizarras presentan una potencia de varios centenares de metros y pertenecen al silúrico inferior, son arcillosas y micaceas y de poca esquistosidad. En la parte más occidental de este escalón aparecen otras pizarras del carbonífero incrustándose arcillas y conglomerados.
Escalón de Santa Elena:
sobre el escalón de Linares se levanta un segundo escalón limitando al sur con éste y levantándose sobre él unos 200 m, por lo que su altura es de 800 m.
Esta compuesto por una serie de bloques alternando con fosas alrededor tanto de este a oeste como de sur a norte. En la parte más oriental, estos bloques aparecen afectados por distintos desniveles debido a movimientos postalpinos.
El paisaje de este segundo escalón es mucho más monótono porque existe un predominio casi total de pizarras del silúrico y puntualmente aparecen afloramientos de cuarcita y granito que le dan un cierto movimiento al relieve.
Escalón de la Meseta:
el tercer escalón se sitúa al norte del de Santa Elena y se alarga también de oeste a este formando las partes más elevadas de Sierra Morena (Almadén, Quintana, Los Órganos, etc). Ocupa todo el norte de la provincia de Jaén y penetra por el sur de Ciudad Real. Está separado del escalón de Santa Elena por un salto que oscila entre los 200 y 300 m, por lo que la línea de cumbres se sitúa ligeramente superior a los 1000 m.
RIQUEZA MINERA
En conjunto Sierra Morena presenta una estructura bastante complicada por la diversas estructuras, que además se ve completado por una gran variedad litológica. Además de la complejidad vista en el sector jiennense, en la zona occidental también predominan pizarras cuarcitas, granito, sin embargo ha sido afectada por una importante actividad volcánica que ha producido una fuerte mineralización de estos materiales por lo que el norte de Sevilla y Huelva han constituido lo que se denomina la orla o faja piritífera, ya que en ella abundan piritas sobre todo de cobre pero que tienen también pequeñas cantidades de oro, plata, plomo y que han dado lugar a una fuerte actividad minera como por ejemplo en Río Tinto o las minas de oro al Norte de Sevilla (El Pedroso). Esto además ha dado lugar a una industria química cuya materia prima principal es el azufre obtenido a partir de las piritas.
La zona de Córdoba u Ossa-morena esta formada por materiales paleozoicos pero en la que destaca un importante paquete de materiales del carbonífero que ha dado lugar a unas reservas de lignito en la zona de Peñarroya Pueblo-Nuevo. Existen también algunos batolitos de materiales graníticos de los cuales el más importante lo forman los Pedroches que han sido parcialmente erosionados a lo largo del tiempo. La forma de relieve que encontramos allí refleja una estructura de tipo plegado pero totalmente arrasado por la erosión; estos pliegues estaban orientados en dirección NO-SE y como estaban formados por materiales paleozoicos de distinta dureza se produjo una erosión de tipo diferencial y por ese motivo los ríos que descienden de Sierra Morena tienen una disposición siguiendo esa facilidad que le aportan los materiales más blandos.
Los materiales más duros constituyen los interfluvios y suelen presentar un aspecto bastante agreste debido a las cuarcitas y a alguna afloración de materiales calizos del secundario que contienen algunas zonas de Sierra Morena. Por todo esto podemos hablar de un relieve de tipo apalachense; sobre el cual se ha producido la complejidad de la fallas y fracturas.
EXPLOTACIÓN FORESTAL
Sierra Morena en general está ocupado por una vegetación mixta de bosques y matorrales; predominando en la parte de oriental la encina, algunos alcornocales y en la parte occidental alcornocales mezclados con robles y castaños. Una de las riquezas, en la zona de Huelva, Sevilla y sur de Badajoz, la constituye la explotación del corcho obtenido a partir de la corteza del alcornoque que ha dado lugar a una industria corcho-taponera.
EL LINCE IBERICO
El lince ibérico es uno de los mamíferos que actualmente se encuentra en peligro de extinción dentro de la Península Ibérica. En la provincia de Jaén se encuentra distribuidos por toda Sierra morena, aunque su observación es sumamente difícil, ya que se trata de un animal solitario y huidizo que centra su actividad que en las horas nocturnas y crepusculares.
A pesar de esto es obligado mencionarlo ya que ocupa las zonas de bosque y matorral denso que se dan en las proximidades de esta ruta. El Lince tiene el aspecto de un gran gato, siendo peculiares los penachos que adornan sus orejas y su cola corta y rechoncha.
Su alimentación está muy asociada al consumo de conejos, de aquí los efectos negativos que sobre la especie ha tenido la mixomatosis y la neumonía vírica en las poblaciones de aquéllos. Sus principales amenazas son fragmentación de sus poblaciones, la caza furtiva, la destrucción de hábitats y la disminución de las poblaciones de conejos.
Daniel Moral Ruiz.
Mayo 2008.