MAURITANIA: GUÍA DEL VIAJERO

Viajeros en Mauritania

Mauritania está situada entre los 15 y los 17 grados de latitud Norte. Limita al Norte con el Sahara Occidental y Argelia, al Este con Mali, al Sur con Mali y Senegal y al Oeste con el Océano Atlántico.

Tiene una superficie de 1.030.700 kms. cuadrados de los cuales el 80% es desierto y está habitado por un poco más de dos millones de habitantes, la mayoría de origen beréber, asentados en la zona Norte y central y que se encuentran en oposición con los negros que pueblan el Sur.

Los mauritanos propiamente dichos constituyen un 75 por ciento del censo, dividiéndose en dos amplios grupos étnicos que se conocen por sus nombres arábigos: el de los bidani o "blancos" de origen bereber, y el de los sudani o "negros", formados sobre todo por una combinación de elementos sarakolés, bambaras, ulofes, toucouleurs y fulanis.
Antiguamente los sudani estaban en general subordinados a los bidani, aunque las divisiones entre ambos no se basaban ni se basan en el color, sino en la clase social.

Existen muchos badani de tez oscura -a consecuencia del mestizaje con personas sudani- a quienes se acepta en el seno de la clase superior por sus antepasados aristocráticos.
En el siglo XIX algunos bidani tenían consideración al grupo subordinado, por faltarles una genealogía noble.

La economía de Mauritania es esencialmente ganadera y ha sido muy poco transformada por la colonización, que sólo ha introducido la pesca moderna de arrastre en el banco de Arguin y que actualmente es una fuente de ingresos públicos mediante la concesión de licencias de pesca a terceros países, y un incipiente comercio.
En las migraciones de pastores, muy variadas y complejas, se asocia el ganado ovino al camello.
Al Norte, los R´gibat, los más importantes nómadas del Sahara, no tienen recorridos definidos, utilizan los “pastos” de los Erg que se extienden entre el Sur marroquí y el Zemmur.
Las tribus del centro, pasan el invierno en el Sahara y el verano en el Tangant. Las de la baja Mauritania van en invierno al Iguidi y en verano al Inchiri, al Oeste del Adrar.

Alguna tribu como los nemedi, viven únicamente de la caza, otras cultivan el mijo y la sandía, o en algunos casos las palmeras, cuidadas por los arratin.
Estas últimas se localizan en las mesetas de los escarpes del Adrar, del Tangant y del Dhar.
El comercio se reduce al del ganado y la carne que van a vender a Senegal, a la sal recogida en la sebjas de Ijill, y sobre todo a la goma, recogida después de las lluvias en el Sahel y vendida en las escalas del río Senegal aunque la goma de Mauritania compite con dificultad con la de Mali pues ésta es mucho mejor.

La pesca es otro de los recursos vitales para la alimentación de la La minería, especialmente el mineral de hierro ha experimentado una expansión importante durante el decenio de 1990.
Otros sectores mineros en explotación o en proyecto son el cobre y el oro.
De momento, las prospecciones petrolíferas y de gas no han dado los resultados esperados.
Sin embargo, Mauritania es considerado un país excepcionalmente pobre que sigue dependiendo en gran medida de la ayuda externa, especialmente proveniente de los países árabes.
Esta dependencia quedó puesta de manifiesto en 1991, cuando debido a su apoyo a Iraq varios países árabes retiraron la asistencia que le venían prestando y la economía mauritana experimentó un derrumbamiento que le obligó a recurrir al FMI y al Banco Mundial.

Las dos de instituciones ofrecieron el apoyo a cambio de un programa de reforma económica (el paquete de programas usual de economía de mercado, liberalización del comercio y la reforma monetaria) que pareció producir resultados positivos durante el decenio de 1990. Japón y EEUU son los principales compradores de Mauritania, mientras que Francia (30%) y España (26%), seguida por Alemania, los Países Bajos y EEUU son su principales abastecedores. Mauritania es miembro de la Comunidad Económica de Estados del Oeste de Africa (ECOWAS) y la Unión del Maghreb Arabe.

Esta zona del Sahara estuvo habitada por negros hasta el siglo IV, en que grupos beréberes cénete y sobre todo sanhaya, pastores trashumante, se iniciaron en la crianza del dromedario y rechazaron a los negros hacia el Sur a los negros reservándose el control de las caravanas que transportaban el oro de Sudán hacia las costas mediterráneas y la sal del Sahara a los reinos negros del Sur.

Los sanhayas disputaron los confines de la estepa al imperio de Ghana en los siglos IV y X. Posteriormente, durante la el período almoravid, conquistaron Ghana y Marruecos.
Los árabes ma´quil invadieron el Sahara en el siglo XII e hicieron   vasallos y arabizaron a los sanhayas. Después de ellos, otros invasores extendieron los cultivos de los oasis que se reservaron a negros, esclavos o vasallos.

Más de la mitad de los mauritanos viven en las llanuras de Trarza y Brakma, en el Sahel sudoccidental.
Según la tradición, los antepasados de los mauritanos llegaron al país con el caudillo almorávide Abu Bakr ibn Umar.
Otros mauritanos se consideran descendientes de invasores llegados de Marruecos o Argelia durante los siglos VII y VIII, mientras que una tercera oleada de hijos de Hassan, de la tribu de los benimaquiles, debió arribar hacia el siglo XV.
La lengua Hassanía (que es la que se habla en el Sahara Occidental) toma su nombre de este último grupo, que acabó conociéndose por la denominación de hassaníes.

Pero sus predecesores debieron hablar un dialecto bereber, el zenaga, que todavía se conserva en algunos lugares de Trarza.
A medida que estos inmigrantes fueron desplazándose en dirección sur, hacia regiones más acogedoras del Shinquit, se encontraron con negroides establecidos en la cuenca del Senegal, incorporando estos sudani a la sociedad mauritana en calidad de tributarios de las familias nobles.
La dirección de la sociedad tradicional correspondía a dos grupos bidani, las tribus hassaní y zawiya, que comprenden un 20 por ciento del censo, servidos por varias clases tributarias entre las que figuraban esclavos, libertos, músicos y poetas.
Afirma la leyenda que el origen de la división entre aristócratas hassaníes y zawiyas fue la llamada guerra de Bubba, que enfrentó a los berberiscos del país con los recién llegados hassaníes.

Concluyó (probablemente hacia finales del siglo XVII) con la victoria de los hassaníes, que obligaron a los derrotados zawiyas o "gentes de los centros religiosos" a abandonar las armas, vivir conforme el Corán y prestar determinados servicios.
Más tarde algunos pueblas hassaníes renunciaron a su pasado belicoso para convertirse en zawiyas.
El poder temporal quedaba en manos de ciertas tribus hassaníes, que lo alcanzaban demostrando su capacidad para proteger a los aliados y castigar a los enemigos, pero cuya potencia estaba ligada a la lealtad y pericia bélica de sus dependientes.
Los hassaníes obedecían a sus respectivos emires regionales, nombrados por un consejo de ancianos.
El emir disponía de escaso poder individual y se limitaba a ejecutar las órdenes del consejo.
Los hassaníes cobraban impuestos y se hacían pagar la protección dispensada a las caravanas.

Las tribus zawiyas eran guardianes espirituales de la sociedad, pero también controlaban los recursos económicos del país.
Existía una firme tradición de perfeccionamiento cultural entre los zawiyas, en general más cultos que el grupo aristocrático, dándose el caso frecuente de que sus eruditos mediaban en disputas de los hassaníes y les asesoraban en cuestiones religiosas.

Aún siendo más numerosos que los hassaníes, al estar divididos en pequeños grupos de pastores que debían dispersarse para aprovechar los escasos pastos disponibles, los zawiyas quedaban en una situación muy vulnerable y precisaban de la protección de las unidades sociales hassaníes, más nutridas y sobre todo más móviles.
No obstante, sus jeques ejercían un poder considerable y gozaban de libertad para tomar iniciativas.
Los zawiyas poseían un sistema tributario propio, basado principalmente en ofrendas de carácter religioso.

La mitad occidental del país que estamos recorriendo, está formada por una penillanura en la que tres cordones de arenas (Acefal, Akchâr y Trarza, por este último pasaremos a la vuelta de Tombuctú), orientados de SO a NE, dificultan en gran medida las comunicaciones y la penetración hacia el interior.
En dirección contraria se levantan los escarpes (dhrar) que forman los únicos relieves de estas agrestes tierras: macizo de Adrar en el centro (Tenouadjari 830 m.), que se continúa hacia el N. a través de los cinglos de Chinguetti y de Hank, hacia el S. se hayan las mesetas de Tagant y de Assaba, cuyos escarpes dominan el valle del Senegal.
Parte de estas gigantescas plataformas totalmente desérticas, están cubiertas por grandes acumulaciones de arenas eólicas que constituyen los erg de Makteïr y Ouarane.
La costa es baja, sin puertos naturales y jalonada siempre por un ancho cordón de arenas marinas constantemente removidas por el viento.

El único curso de agua permanente es el Senegal, cuyo ancho valle de aluviones constituye el límite entre el dominio del Sahara y el Sahel.
Los wadi de la orilla derecha son cursos temporales que producen inundaciones con facilidad cuando llueve.
Con el nombre de Sahel se define a la franja semiárida o semidesértica que media entre el Sahara al N. de la franja y las sábanas subtropicales del Sur.
Al igual que el desierto que lo limita, el Sahel cruza el continente de Este a Oeste, de Sudán hasta Senegal, pero al contrario que el Sahara, se caracteriza por englobar un ecosistema caluroso y sometido a altas temperaturas pero sin llegar a alcanzar sus valores tórridos, debido, entre otros motivos, a la presencia escasa pero habitual de lluvias que permiten el crecimiento de una vegetación mínima pero permanente que medra en terrenos en los que es posible explotar cultivos muy concretos, como el mijo, alimento básico de numerosas   pueblos de toda esta franja saheliana.

El Sahel constituye uno de los entornos geoclimáticos más interesantes, autóctonos y peculiares del continente africano, hasta el punto de que este desierto que no llega a serlo ha llegado a definir, además, los modos de vida, expresiones artísticas y evoluciones sociales de los pueblos que habitan en él.
El término mauritano, procedente del latín maurus (también mauro y moro) se aplica desde hace siglos a los pueblos musulmanes establecidos entre el estrecho de Gibraltar y el interior del Africa occidental.
Sin embargo, desde que los franceses conquistaron el Sahara a finales del siglo XIX y principios del actual, este gentilicio se ha reservado para los habitantes de un sector del desierto occidental, conocido en el mundo árabe como Shinquit.

En 1442, los portugueses doblaron el cabo Blanco (la punta de la península de Nouâdhibou, donde todavía se pueden ver focas monje) y seis años más tarde fundaron el fuerte de Arguin.
Franceses, ingleses y neerlandeses frecuentaron en siglos posteriores las zonas de la costa, disputándose los fuertes de Arguin y Portendick.
Los franceses, que comerciaban con el reino de Trarza, en el interior, se consolidaron definitivamente en el territorio a finales del siglo XVIII. Tras la campaña de 1855 – 58, Faidherbe ocupó el valle del Senegal, sometiendo al emir de Trarza. La administración colonial francesa, dio comienzo en 1904 al ser nombrado Coppolani comisario del territorio de Mauritania.
Cuatro años antes fue firmado con España un tratado para la delimitación de las fronteras. Coppolani fue asesinado en Tagant por orden del sultán de Adrar en 1905, que llamó en su auxilio al sultán de Marruecos.

Adrar había sido conquistada por Gouraud en 1900, sin embargo, la permanente agitación de las tribus del norte contra la presencia francesa, no finalizó hasta unos años después de las operaciones de Smara en 1913.
En 1920 Mauritania quedó constituida en territorio del África occidental francesa (A.O.F.), aunque dada su escasa densidad de población y su pobreza, fue gobernada desde Saint Louis en Senegal.
En 1946 fue elegida una asamblea territorial y Mauritania envió a un diputado a la asamblea nacional francesa.
Estas reformas supusieron el inicio de un lento despertar de la conciencia nacional.

En noviembre de 1958, le fue concedida la autonomía interna, y pasó a denominarse República islámica de Mauritania o Al-Yumhuriyya al-Muslimiyya al-Mawritany-ya.
Con anterioridad, Marruecos había proclamado Mauritania como parte de integrante de su territorio y había acusado a Francia de intentar crear un estado títere a fin de conservar en su provecho las riquezas minerales de la zona. Bandas incontroladas de Marruecos fueron aniquiladas en el N. del país a finales de 1958.

Mauritania obtuvo su independencia de Francia en 1960.
El partido político único, el Parti du Peuple Mauritanien (PPM) dirigido por Ould Daddah, tomó el gobierno del país.
En 1978, como resultado de la inestabilidad política ocasionada por la guerra por el dominio sobre el Sahara Occidental, los militares se hicieron con el gobierno y se mantuvieron en él durante los 14 años siguientes.

La principal figura política reciente, Maawiya Sid'Ahmed Taya, llegó al gobierno tras el golpe militar de 1984, siendo Jefe de la Guardia Personal del Presidente derrocado, Haidallahque.
Una de su primeras medidas de gobierno fue el reconocimiento de la Reública Saharawi y del Frente Polisario como su representante legítimo.
En común con muchos otros dictadores africanos, Taya se unió a los vientos de cambios democráticos que propiciados por Francia, se extendieron por otros muchos paises, a comienzos de la década de 1990.

En las elecciones presidenciales celebradas en enero de 1992, Taya derrotó con bastante mayoría a su único rival, Ahmed Ould Daddah, uno de los líderes de la independencia de Mauritania.
Dos meses más tarde, el partido dirigido por Tayás, el Partido Republicano Democrático y Social, obtuvo la mayoría de los escaños en las elecciones legislativas.

Desde la independencia, Mauritania ha buscado el fortalecer sus relaciones con los países francófonos del norte de Africa.
Un obstáculo a esta estrategia era la disputa sobre el Sahara Occidental (anteriormente Sahara Español) , que fue cedida por España, conjuntamente a Marruecos y Mauritania en 1975.
La oposición a este plan vino desde el Frente Polisario, quien exigió el reconocimiento del territorio como un país independiente, con el nombre de República Arabe Sahrawi Democrática.
Mauritania ha tenido también relaciones difíciles con Senegal. Una disputa fronteriza entre los dos de países en 1989 provocó el enfrentamiento armado durante varios meses hasta que la mediación internación ayudó a un acuerdo sobre el cese de las hostilidades.

La disputa se zanjó y las relaciones diplomáticas se restablecieron a principios de 1992.
En 1989, Mauritania entró a formar parte de la Unión del Maghreb Arabe, junto con Marruecos, Libia, Túnez y Argelia.
En 1991, Mauritania fue uno de los pocos países árabes que declararon públicamente su apoyo a Bagdad antes y durante la Guerra del Golfo.
Sin embargo, en 1995, el gobierno mauritano responsabilizó a Iraq de un golpe de estado fracasado y expulsó al embajador iraquí.

Desde la promulgación de la nueva Constitución aprobada por referéndum en 1991, Mauritania está presidida por un Presidente, directamente elegido por un periodo de seis años y su sistema legislativo está formado por dos cámaras: la Asamblea Nacional, de 79 miembros elegidos cada cinco años y el Senado de 56 miembros elegidos cada seis años.



Jose Javier Lanzarot (Jota) - Colaborador experto de KWANG 4X4.
Diciembre 2008.











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