EL SEÑOR OOKAMI - JEEP IKA
Querido Señor Ookami,
Aunque vos sos del 58, hoy es también tu cumpleaños porque los sueños de los que imaginaron el primer IKA están en cada uno de los que se hicieron después.
Así que quiero saludarte y agradecerte estos, uh! ya 4 años que hace que tus ruedas y mis pies andan juntos. Sí que las pasamos, eh! ¿te acordás cuando te llevé a que los sobris te vieran y marianita de tan sólo 8 años te miró y sin sacarte los ojos de encima me dijo: "Tía, si te gusta compralo, porque tiene lugar para nosotros"? ¡qué momento!
Y todas las veces que te rompiste, desgraciado!! todas las veces que me hiciste llorar indistintamente de rabia o de alegría. ... y el año que superamos la cantidad de acarreos permitidos por el ACA y todos los mecánicos que te tocaron, yo sé que hay dos a los que querés más porque Darío te permitió aquellos 34 gloriosos días de viaje y Pepe te dejó mostrar que no está muerto quien pelea. ja, y las veces que esos amigotes míos usaron tu capot para apoyar sus numerosas botellas
de wisky, vino y andá saber qúé otras yerbas... nunca una botella de agua mineral, ¿no? y las otras veces que los amigos te mimaron para ayudarme, los kilómetros eslingado, los empujones, el embriague que Agustín fue a buscar al medio del campo y Pablito y el Vascolé te pusieron para dejarnos volver desde Bahía. Y los pozos y los autos que se abren, asustados por tu presencia (o por la de quien maneja, nunca lo sabré). ¿y te acordás la vez que nos metimos de contramano
cerca de Congreso un feriado a las 8 de la mañana y de frente venía un patrullero? Cuánto tiempo nos seguimos divirtiendo recordando la cara de aquél yuta. Uh! ¿y cuando cortaste un elástico en el medio de la 9 de julio y te guardé a duras penas y pensando que al día siguiente se te habría pasado, como si tuvieras un resfriado? ja,ja, qué ignorante fui.
Y el tumbo? esa sí que no la habías imaginado, eh?
Y los amigos, los que se sumaron, los que dejaron de serlo, los que están por venir.
Sr. Ookami, quiero decirte que lo que más me gusta de vos es que siempre me sorprendés. Tu capacidad de romper algo nuevo es infinita y de alguna manera me resulta admirable, pero tu capacidad de regalarme buenos momentos viejo, eso sí que vale todos los mangos que tenés encima, todas las lágrimas y todas las risas.
Por muchos kilómetros más Sr. Ookami y hoy en especial por todos los que hicieron que, con vehículos como vos, decenas de familias argentinas vivieran mucho de sus vidas.
¡¡¡Feliz Cumpleaños!!!
Un beso en cada una de tus ópticas y una abrazo de oso a tu capot.
La tía Marina
Marina
Mayo 2006.