LA OTRA CARA DE LA COMPETICIÓN

Este articulo es una reflexión sobre la competición, desde ya hace unos años empecé en este mundillo, primero en competiciones amateur de trial, navegación y mas tarde competiciones mas serias como el campeonato nacional o incluso pruebas puntuables para el mundial disputadas en el extranjero, mi meta era hacer el Dakar, ya que lo veo como la cumbre a nivel de competición en 4x4. Yo al igual que muchos empecé en el mundo de la competición al ir buscando emociones mas fuertes, las rutas cada vez las buscaba mas complicadas y esto fue la continuación, al final la competición me absorbió el tiempo libre y deje de hacer lo que mas me gusta, las rutas en 4x4 con amigos y sin presiones, sin darte cuenta entras en una dinámica necesaria de horarios y presiones de distintos tipos... Entras en una especie de círculo el cual te engancha, te gusta y ves que puedes hacerlo bien, eso te motiva y es un círculo del cual es difícil salir.

En los medios vemos la parte mas seductora de la competición, excesos mediáticos, glamour, buenas relaciones entre participantes, fanáticos del motor, etc, pero esa es la cara que se ve, detrás existen muchas otras razones que no se ven pero que existen, tensiones de ultima hora, gente que se mete en prestamos para correr, disputas entre participantes, trampas, equipos humildes que ven que no existe repercusión en prensa con ellos y multitud de problemas de todo tipo.

Yo he disfrutado estos años y me lo he pasado genial, he conocido a gente maravillosa, he viajado y he tenido suerte, mi valoración de mi paso por competición hasta ahora es muy positiva.

En mi ultima competición el Rallye ORPI MARROC 2005 puntuable para el campeonato del mundo y celebrado en Marruecos, pude por suerte o por desgracia aprender que no todo es como parece. La parte seductora de una carrera por África pronto se vería truncada por un incidente en mi vida, Los primeros días aquello era como un sueño hecho realidad, allí estaba yo corriendo con los mejores de la especialidad, los cuales tantas veces había visto por la tele, incluso en carrera iba como en una nube alucinando con el despliegue de medios de algunos equipos, en los vivacs se podía reiterar las diferencias obvias que había entre algunos equipos y otros.

Miércoles 27 de Mayo, es la tercera etapa de la carrera, estamos muy ilusionados porque todo va bien, en el briefing del día anterior nos han avisado de que tuviéramos mucho cuidado con las dunas ya que el año anterior se paso por allí y los participantes tuvieron muchos problemas, empezamos la etapa y al poco en el Km. 27 tuvimos un accidente, saltamos una duna y el coche voló aterrizando de morro, el impacto fue brutal, el dolor era insoportable, el piloto no podía mover las piernas y yo luchaba por respirar, el coche se detuvo... Poco a poco empezamos a calmarnos y a reaccionar, nos preguntábamos continuamente como estábamos mutuamente, el piloto seguía sin mover las piernas y yo aunque si las movía no podía salir del coche por culpa del dolor, empieza la que al menos ha sido para mí la experiencia más traumática en mi vida.

Pongo el sistema Sentinel en posición de alarma para que avise a otros coches que estamos allí y así no impacten contra nosotros, el coche esta de pie y aparentemente sin ningún desperfecto, consigo abrir la puerta y tiro el casco fuera, cuando pasan los participantes intento hacer señales para que se detengan pero el coche esta aparentemente bien y los participantes piensan que se trata de una avería y nadie para, el piloto empieza a mover poco a poco las piernas, el dolor es muy fuerte, ambos permanecemos agarrados a las barras antivuelco intentando restar peso a nuestra columna que era de donde venia el dolor, El sistema Iritrack no funciona por si solo y somos nosotros quien tenemos que pulsar el botón de alarma, al cabo de un momento la voz de una mujer sale del aparato y cierto alivio me recorre, después de confirmar varias veces que necesitamos asistencia medica nos dice que esta en marcha, el helicóptero esta en camino, después de esperar lo que nos pareció una eternidad (aunque no lo fue) se presenta el helicóptero con 2 médicos franceses y el piloto marroquí, después de una primera evaluación a mi es el primero a quien deciden sacarme del coche, el dolor es insoportable, grito angustiado mientras me mueven, después me tumban en el suelo y siento algo de alivio, me suben sobre un colchón de vació, es algo totalmente necesario para mover a un lesionado de columna, me cogen y me llevan al helicóptero, de nuevo gritos, consiguen subirme, las puertas se cierran y el motor empieza a sonar, la vibración del aparato me produce dolor pero estoy animado por salir de allí. después de unos minutos volando el helicóptero empieza a aterrizar, pensé estar en el hospital de el Ayoun, pero me dejaron en la salida del tramo en el cual estaban las ambulancias y una pista llegaba a la carretera, el helicóptero vuelve a despegar para recoger al piloto, mientras un medico me examina de nuevo me ponen una vía y me ponen calmantes, el dolor parece remitir, me suben a la ambulancia cada piedrita del camino la noto, después de unos 20kms circulando despacio llegamos al Hospital militar del Ayoun, me sacan del ambulancia y me meten dentro para hacerme radiografías, un medico francés de la organización supervisa en todo momento, me cambian a otra camilla para hacer las radiografías, de nuevo una vez mas gritos en el hospital, los marroquíes que hay en el hospital no llevan bata y no tienen pinta de médicos, para realizar los cambios de una camilla a otra los realizan con las sabanas, no inmovilizan la espalda, esto nos pudiera haber causado una lesión mayor que la del propio accidente como mas tarde nos explicarían, cuando me sacan de la maquina de Rayos x me dicen que el piloto ya ha llegado al hospital, me llevan a hacer un scanner, la modernidad de las maquinas me sorprenden, después de otro par de traumáticos traslados de camillas me llevan a una habitación, con el móvil llamo a mi familia y les explico como puedo lo sucedido.

Me limpian con un trapo toda la arena que llevaba encima produciéndome una sensación muy desagradable, me dicen que no tengo lesiones neurológicas, pero que tengo una vértebra aplastada, el piloto tiene un pinzamiento y no mueve del todo bien la pierna izquierda, El seguro de la organización empieza a trabajar y ese mismo día por la noche envían un avión medicalizado desde canarias para recogernos, pedimos que nos trasladen a Madrid pero nos dicen que es preferible trasladarnos a Gran canaria para una evaluación mas completa, después de intentar sin éxito comprar las camillas para que no nos volvieran a mover, gritos de nuevo. Solo una enfermera canaria viene al hospital ya que al ATS y a la otra enfermera no les dejan salir del aeropuerto, nos vuelven a mover de mala manera usando las sabanas como camillas, nos llevan al ambulancia, el conductor conduce francamente mal y el transporte es muy incomodo, llegamos al aeropuerto y nos trasladan a Canarias.

Por fin un hospital Europeo, la sensación es muy distinta a la del anterior hospital, empiezo a sentirme "en buenas manos", nos hacen diversas radiografías y pruebas, después nos meten en un box y pasamos allí la noche.

A la mañana siguiente nos bañan para quitarnos toda la arena que tenemos y nos suben a una habitación en planta, el medico nos explica que tenemos lesiones en la columna y que es recomendable operar, después de informarnos y comprobar que la unidad del raquis del hospital es reconocida a nivel europeo decidimos operarnos allí en vez de arriesgarnos de nuevo en un transporte a península. Pasan varios días hasta el día de la operación, al piloto le operan el Miércoles y a mi el Jueves; después de mas de 5 horas de quirófano me despierto en una sala de reanimación, el medico me comunica que la operación ha sido un éxito a pesar de haberse encontrado 2 fisuras en 2 vértebras que no se veían en las placas, después de unas horas me suben a planta y empiezo a tomar conciencia de todo esto que estoy relatando, el servicio de los médicos y empleados del hospital es ejemplar, a pesar de las molestias se esta a gusto, tengo una vía con una bomba de morfina para los dolores, las primeras noches son lo peor no se duerme y se piensa demasiado. Los días pasan y cada vez estoy mejor, me hacen un corsé para poder incorporarme, debo empezar a caminar, después de 17 días en el hospital me dan el alta, puedo andar con ciertas molestias pero contento de no haber quedado postrado en una silla de ruedas o con un bastón, los médicos nos reiteran la suerte que hemos tenido de no tener lesión medular, el piloto cada vez tiene mas fuerza en su pierna afectada y también camina sin muchos problemas...

Ahora tengo tiempo libre, he de estar 3 meses sin hacer ningún tipo de esfuerzo ya que a pesar de las placas y ganchos de titanio que porto, el cuerpo de la vértebra D10 se esta regenerando, entre paseos de jubilado a mis 26 años escribo estas líneas para dejar constancia de mi experiencia...

Ahora recapacito, y pienso cuando he estado en pruebas amateur en Marruecos sin asistencia aérea, o incluso en expediciones por Mauritania sin tener contratado ningún tipo de seguro con rescate aéreo. Siempre se ve la paja en el ojo ajeno pero ahora pensare todo mucho mas, yendo de vacaciones he bajado dunas mas grandes que donde tuve el accidente, con coches menos seguros, e incluso haciendo las dunas a mas velocidad, entonces ahora pienso que el accidente espera ahí, yo ahora lo tengo claro. ¿Y ustedes?

Tato - Ignacio Ortigosa
Agosto 2007






































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